Mirá, te voy a ser honesta: cuando leo una alerta así, lo primero que pienso es en la heladera de mi casa, donde guardo el alimento de mis animales. Porque esto no es un problema lejano de otro país: es un recordatorio de que lo que le damos de comer a nuestros perros y gatos puede venir con algo que no se ve, y que no avisa.
La FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, por sus siglas en inglés) acaba de retirar 887 kilos de alimento crudo para perros y gatos por posible contaminación con salmonela y listeria. Son dos lotes afectados, y la alerta pide que revises los códigos de lote antes de darle de comer a tu mascota. La noticia la vi en MSN, y te la traigo porque esto se puede prevenir con una simple acción: mirar.
¿Qué mirar primero? El lote, siempre el lote
Si le das alimento crudo a tu perro o gato, lo primero es buscar el código de lote en el envase. No importa si es una bolsa, un frasco o un paquete al vacío: tiene que estar impreso o pegado. Comparalo con los números que informó la FDA en el retiro. Si coincide, no lo uses. Así de simple.
Y ojo con esto: no alcanza con mirar la fecha de vencimiento. El lote es otra cosa. Es el identificador único de esa producción. Dos bolsas del mismo alimento pueden tener lotes distintos, y uno estar contaminado y el otro no. Por eso la alerta es puntual: son dos lotes, no toda la marca.
¿Por qué importa la salmonela y la listeria en el alimento crudo?
Estas bacterias no son un invento de los que estamos en contra de la alimentación cruda. Son patógenos reales que pueden enfermar a tu mascota y también a vos. Porque ojo: la salmonela y la listeria son zoonosis, es decir, pueden pasar del animal a las personas. Si tu perro come alimento contaminado y después te lame la cara, o si tocás el alimento y no te lavás las manos, el riesgo existe.
En los perros y gatos, los síntomas pueden ser vómitos, diarrea (a veces con sangre), fiebre, decaimiento y falta de apetito. Pero también hay animales que no muestran nada y son portadores. Por eso la alerta no es solo para el que ve a su mascota enferma: es para todos los que tienen ese alimento en casa.
Mi experiencia con el alimento crudo: no estoy en contra, pero exijo control
Te voy a contar algo que me pasó con la Tere, mi vecina. Hace unos meses me dijo que le había empezado a dar alimento crudo a su perra, una mezcla que le recomendaron en un grupo de Facebook. “Es lo más natural”, me dijo. Y yo no le discuto eso: la alimentación cruda puede ser una opción válida si se hace con responsabilidad y con supervisión veterinaria. Pero lo que me preocupa es cuando se toma como una moda, sin control de calidad, sin saber de dónde viene la carne ni cómo se procesó.
Esto que pasó con la FDA es exactamente el riesgo que corremos cuando elegimos un alimento sin preguntar de dónde viene y cómo se elaboró. No es que el crudo sea malo: es que tiene que cumplir las mismas normas de seguridad que cualquier otro alimento. Y cuando una agencia como la FDA detecta un problema, hay que prestar atención, no defender la marca a muerte.
Qué hacer si tenés el lote afectado
Si después de revisar encontrás que tu alimento coincide con los lotes retirados, esto es lo que tenés que hacer, paso a paso:
- No se lo des a tu mascota. Aunque no muestre síntomas, no lo uses.
- Devolvelo al lugar donde lo compraste o contactá al fabricante para saber cómo proceder con el reembolso.
- Lavate bien las manos después de manipular el alimento o el envase.
- Lavá los platos y utensilios que hayan estado en contacto con ese alimento, con agua caliente y detergente.
- Observá a tu mascota durante los próximos días: si aparece vómito, diarrea, fiebre o decaimiento, andá al veterinario y contale que consumió alimento retirado.
Y si tu mascota no comió del lote afectado, no entres en pánico. Pero sí te sirve como llamado de atención: revisá siempre los lotes de lo que comprás, no solo cuando hay una alerta. Es un hábito que te puede ahorrar un problema grande.
La prevención también está en cómo almacenás el alimento
Más allá de esta alerta puntual, te dejo una recomendación que aplica a cualquier tipo de alimento, sea crudo, balanceado o casero: guardalo en un lugar fresco y seco, bien cerrado, y respetá las fechas de vencimiento. El alimento crudo, además, tiene que mantenerse congelado o refrigerado según las indicaciones del fabricante. Si lo dejás a temperatura ambiente por horas, estás favoreciendo la proliferación de bacterias.
En mi casa, con los animales que rescato con mi tía Marta, tengo una regla: todo alimento que entra, se anota en mi libreta con la fecha de compra y el lote. Si mañana sale una alerta, sé exactamente qué tengo que revisar. Es un minuto de trabajo que te da una tranquilidad enorme.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la FDA y por qué retira alimento para mascotas?
La FDA es la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. Es la agencia que regula la seguridad de los alimentos, tanto para humanos como para animales. Cuando detecta una posible contaminación, como en este caso con salmonela y listeria, ordena el retiro del producto para proteger la salud pública y animal.
¿Cómo sé si mi alimento está en los lotes retirados?
Tenés que buscar el código de lote en el envase del producto y compararlo con los números que informó la FDA en la alerta. Si coincide, no lo uses. La noticia de MSN detalla que son dos lotes afectados, así que prestá atención a esa información.
¿Mi mascota puede enfermarse si comió alimento contaminado?
Sí, puede presentar síntomas como vómitos, diarrea, fiebre y decaimiento. Pero también puede no mostrar nada. Si consumió el alimento retirado, observala y consultá al veterinario ante cualquier signo. No esperes a que los síntomas sean graves.
¿Puedo contagiarme yo de salmonela o listeria por el alimento de mi mascota?
Sí, estas bacterias pueden transmitirse a las personas por contacto directo con el alimento contaminado o con el animal que lo consumió. Por eso es clave lavarse las manos después de manipular el alimento y mantener una buena higiene.
¿Es seguro darle alimento crudo a mi perro o gato?
La alimentación cruda puede ser una opción, pero tiene que hacerse con responsabilidad: eligiendo productos de calidad, con controles sanitarios, y siempre con la guía de un veterinario. Esta alerta de la FDA muestra que el riesgo existe si no hay un control adecuado.
Mi cierre: mirá antes de darle de comer
Te voy a dejar con la frase que me enseñó mi tía Marta, esa que repito cada vez que puedo: “el bicho no habla, vos tenés que mirar”. Y mirar también es revisar el lote de lo que le comprás. No es desconfiar de todo, es ser responsable con lo que entra en la boca de tu mascota.
Si tenés dudas sobre si tu alimento está afectado, o si tu mascota muestra algún síntoma, no lo pienses dos veces: andá al veterinario. Esto lo resolvés mirando, no entrando en pánico. Pero mirá de verdad, con los ojos bien abiertos.
Y si querés seguir informándote sobre retiros de alimentos, te recomiendo leer sobre la alerta de Darwin’s por E. coli y Salmonella y el retiro de alimento para gatos por Salmonella.
Información general para acompañarte; el caso de TU mascota lo define siempre tu veterinario.
Salud preventiva y bienestar. Se crio entre rescatados con su tia Marta. Siempre deriva al veterinario.
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