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Retiran comida Fromm por metal: qué lotes y qué mirar en tu perro

septiembre 5, 2026 · 7 min de lectura · Por Camila Ferreyra

Retiran comida Fromm por metal: qué lotes y qué mirar en tu perro

Mirá, te voy a ser honesta: cuando leo un retiro de comida para perros, se me hace un nudo en el estómago. Porque uno confía en que la lata que abre es segura, que la marca grande cuida los detalles. Y después sale una noticia como esta y te das cuenta de que hasta lo que parece confiable puede fallar.

La marca Fromm retiró comida enlatada para perros por riesgo de contaminación con metal. Así lo informó MSN en su alerta de retiro. Y ojo, esto no es un problema menor: un pedacito de metal en la comida de tu perro puede terminar en una cirugía de urgencia.

Te voy a contar qué hacer, paso a paso, sin vueltas. Porque esto se resuelve mirando, no entrando en pánico.

Qué tenés que revisar ahora mismo en tu alacena

Andá y agarrá las latas de Fromm que tengas guardadas. Sí, ahora. No esperes a que termine de leer. Esto es lo que tenés que mirar:

  • La marca: tiene que decir Fromm en la etiqueta. Si no es esa marca, respirá tranquila.
  • El lote: buscá el número impreso en la lata o en el envase. Es la única forma de saber si tu lata está dentro del retiro.
  • El estado de la lata: si está abollada, hinchada o con alguna fuga, no la uses. Esa es una regla de oro que aplica a cualquier alimento enlatado, no solo a este retiro.

Si la lata que tenés es de Fromm y no encontrás el número de lote o no sabés cómo leerlo, no la uses. Punto. Mejor tirar una lata que arriesgar una cirugía. Lo barato de hoy es la urgencia que te ahorrás mañana.

Qué le pasa a un perro si come metal

No te voy a asustar de más, pero sí quiero que entiendas por qué esto es serio. Un pedacito de metal puede causar daño en la boca, en el esófago, en el estómago o en los intestinos. En el peor de los casos, puede perforar el intestino y eso es una emergencia quirúrgica.

Los síntomas que tenés que vigilar si tu perro comió de una lata afectada son:

  • Vómitos (sobre todo si son repetidos o con sangre).
  • Dolor abdominal: lo ves porque se pone en posición de rezo, con la panza cerca del piso y el trasero para arriba, o no te deja tocarlo.
  • Falta de apetito o dejó de comer de golpe.
  • Decaimiento, no quiere moverse.
  • Salivación excesiva o dificultad para tragar.

Si ves cualquiera de estas señales y tu perro comió de una lata de Fromm, no esperes. Al veterinario, ya. No es un tema para consultar por teléfono ni para ver si mejora solo. Es una urgencia real.

Mi experiencia con los cambios de conducta

Te cuento algo que aprendí con Nena, mi perra de toda la vida. Los animales no hablan, pero avisan. El problema es que nosotros, los humanos, a veces no miramos. Cuando algo anda mal, el perro no te dice “me duele acá”, te muestra un cambio: come distinto, se esconde, no quiere que lo toques, está más quieto de lo normal.

Por eso te digo: si tu perro comió de una lata de Fromm y está raro, aunque no tenga síntomas claros, llamá al veterinario. Contale la situación, decile que hubo un retiro por metal. Que él decida si lo querés llevar a control o no. Pero no te quedes callada esperando a ver qué pasa. Mirá el lote antes de darle de comer a tu perro y actuá en consecuencia.

Qué hacer con las latas afectadas

Si confirmás que tu lata está en el lote retirado, esto es lo que hacés:

  1. No se la des a tu perro. Ni para probar, ni para mezclar con otra comida.
  2. Guardala en una bolsa aparte. No la tires todavía, porque la marca o el comercio pueden pedirte el producto para hacer el reclamo o el reembolso.
  3. Comunicate con el lugar donde la compraste o con el servicio al cliente de Fromm para saber cómo proceder con la devolución.
  4. Anotá todo: qué lata era, qué lote, cuándo la compraste y si tu perro ya comió de esa lata. Si tenés que hablar con un veterinario o con la marca, esa información es oro.

Y acá va mi consejo de libreta, el que siempre repito: si tu perro comió de una lata afectada, aunque no tenga síntomas, anotalo con fecha. Así, si aparece algo en los próximos días, sabés exactamente cuándo fue la exposición. Esto ya pasó con Pedigree por metal y plástico, y la lógica es la misma: mirar, anotar y consultar.

Preguntas frecuentes sobre el retiro de Fromm

¿Cómo sé si mi lata de Fromm está afectada?

Tenés que buscar el número de lote impreso en la lata y compararlo con la lista oficial del retiro que publicó la marca. Si no encontrás el lote o no sabés cómo leerlo, no uses la lata y consultá con el lugar de compra o con el servicio al cliente de Fromm.

Mi perro ya comió de una lata de Fromm, ¿qué hago?

Primero, no entres en pánico. Observalo: fijate si come normal, si tiene energía, si hace sus necesidades con normalidad. Si ves cualquier signo de malestar (vómitos, decaimiento, falta de apetito, dolor abdominal), llamá a tu veterinario de inmediato. Si no tiene síntomas, igual está bueno avisarle a tu veterinario para que te diga si quiere verlo o no.

¿Qué síntomas me tienen que alertar?

Vómitos (sobre todo repetidos o con sangre), dolor abdominal (se pone en posición de rezo o no se deja tocar), falta de apetito, decaimiento, salivación excesiva o dificultad para tragar. Cualquiera de estos síntomas, después de comer una lata afectada, es motivo de consulta veterinaria urgente.

¿Puedo darle otra comida en lata de Fromm que no sea del lote retirado?

Si el lote no está en la lista del retiro, en teoría es seguro. Pero si te genera dudas, esperá a que la marca aclare la situación o consultá con tu veterinario. Tranquilidad ante todo: si no estás segura, no la uses.

¿Esto pasa seguido con la comida enlatada?

Los retiros por contaminación física (metal, plástico, vidrio) no son lo más común, pero pasan. Por eso es importante comprar en lugares confiables, revisar las latas antes de abrirlas (que no estén abolladas ni hinchadas) y estar atenta a las alertas de las marcas y de los organismos de control.

Mirar antes que entrar en pánico

Te voy a dejar con esto: el retiro de Fromm es un llamado de atención, pero no es motivo para dejar de darle comida enlatada a tu perro ni para volverte loca revisando cada lata como si fuera una bomba. Es un motivo para estar atenta, para revisar los lotes y para saber qué mirar en tu perro.

El bicho no habla, vos tenés que mirar. Y en este caso, mirar es revisar la lata antes de abrirla y observar a tu perro después de comer. Si tenés la duda, al veterinario. Pero esto te ayuda a saber cuándo.

Andá tranquila, revisá tus latas y si tenés alguna duda, llamá a tu veterinario. Que para eso está.

Información general para acompañarte; el caso de TU mascota lo define siempre tu veterinario.


Camila Ferreyra

Camila Ferreyra
Salud preventiva y bienestar. Se crio entre rescatados con su tia Marta. Siempre deriva al veterinario.
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Camila Ferreyra
Escrito por Camila Ferreyra

Camila Ferreyra tiene 36 años y vive en San Vicente, Córdoba, en una casa con patio donde siempre hay algún bicho de paso. No es veterinaria: se crió entre animales rescatados de la mano de su tía Marta, proteccionista de toda la vida, y aprendió mirando, cuidando y preguntando. Escribe sobre salud y cuidado de perros y gatos con una idea fija: muchas cosas se resuelven observando, sin entrar en pánico, pero siempre deja clarísimo cuándo hay que correr al veterinario. Tranquiliza sin minimizar y escribe como una amiga que ya pasó por eso. (Hace divulgación, no reemplaza la consulta veterinaria. Columnista de MascotasIA, con asistencia de IA.)

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