La Tere me para en la vereda y me dice: ‘Camila, escuché en la tele que hay enfermedades que pasan de los animales a la gente, ¿es posta eso?’. Sí, Tere, es posta. Y hoy justo salió una noticia que habla de eso, así que aprovecho y te la cuento bien, sin sustos y con lo que podés hacer vos desde tu casa.
Según Interempresas, que cubre el anuncio de FAO, OIE y OMS, las tres organizaciones publicaron una guía conjunta para que los países adopten el enfoque ‘Una sola salud’ al abordar las enfermedades zoonóticas. Y el dato que me hizo frenar: esas zoonosis siguen causando millones de muertes y pérdidas económicas por año.
Millones. Por año. No es una rareza de laboratorio, no es algo que pasa ‘en otros países’. Es algo que se cruza en la vida diaria de cualquier casa con animales, y también en la de los que no tienen animales pero comen, viajan o conviven con vecinos que sí.
Qué es una zoonosis, en criollo
Una zoonosis es una enfermedad que puede pasar de un animal a una persona. Y al revés también: hay bichos que van de la persona al animal. Por eso el enfoque que proponen FAO, OIE y OMS se llama ‘Una sola salud’: porque la salud de los animales, la de las personas y la del ambiente no son tres cosas separadas. Son una sola.
Esto no es nuevo, pero que las tres organizaciones se sienten juntas a escribir una guía para que los países la apliquen sí tiene peso. Significa que ya no se mira solo al enfermo humano por un lado y al animal por otro. Se mira el conjunto.
Las zoonosis que sí te pueden tocar en Córdoba
No te voy a llenar la cabeza con un listado de manual. Te nombro las que veo de verdad en la vida de barrio, las que aparecen en la consulta o en la charla con la vecina:
- Rabia: tiene calendario oficial en Argentina y vacuna anual obligatoria para perros y gatos. Es la zoonosis más seria y la más prevenible. Según el SENASA, la vacunación antirrábica es la herramienta central.
- Leptospirosis: se asocia a ratas y a agua estancada. En verano, con las lluvias y las canaletas que no destapan, es cuando más la veo mencionada.
- Toxoplasmosis: el gato es parte del ciclo, pero el contagio real casi siempre viene por carne mal cocida o verduras mal lavadas. El gato tiene mala fama y no siempre es el culpable.
- Hidatidosis: ligada al perro que convive con ovejas o con campos, y a no desparasitar a tiempo.
- Salmonelosis y otras bacterias: acá entra todo lo que tiene que ver con alimento crudo, huevo, manipulación de comida.
Si querés profundizar en una que dio que hablar este año, te dejo la nota sobre gripe aviar en perros y gatos, que también es zoonosis y también tiene su alerta oficial.
Lo que la guía cambia (y lo que no)
Lo que cambia es la mirada de los Estados: que los ministerios de salud humana, de salud animal y de ambiente trabajen juntos, compartan datos, se avisen. Eso, a nivel país, es enorme. Lo que no cambia es lo de siempre: la primera barrera sos vos, en tu casa, con tu bicho.
Y acá me pongo firme con algo. Mucha gente escucha ‘zoonosis’ y piensa ‘entonces el animal es un peligro’. No. El animal no es el enemigo. El enemigo es la desinformación, la vacuna salteada, el antiparasitario que se olvidó, la carne cruda dada sin criterio, la verdura sin lavar. El animal convive con vos y te da la vida; lo que hay que ordenar es lo de alrededor.
Qué mirar en tu casa, paso a paso
Esto es lo que hago yo, y lo que le digo a cualquiera que me pregunta. Cinco minutos, una vez por semana, y anotás con fecha si algo cambió.
- Carnet de vacunas al día. Rabia anual, y el resto según lo que indique tu veterinario. Si no está escrito, no existe. Yo tengo la libreta de tapa dura y no la suelto.
- Antiparasitario interno y externo, con calendario. Pulga, garrapata y parásitos internos. En verano cordobés esto es sagrado.
- Peso una vez por mes. En la balanza de la cocina, contra el mármol, anotás el número. Un cambio de peso avisa antes que cualquier síntoma.
- Ojos, oídos, encías, panza y patas. La ‘revisada’ semanal. Si el animal se deja tocar distinto, si se esconde, si toma más agua, si come menos: anotalo con fecha.
- Patio y agua. Que no quede agua estancada en baldes, canaletas o bebederos viejos. Eso es casa de ratas y de leptospira.
- Cocina. Carne bien cocida, verduras lavadas, tabla separada para crudos, manos lavadas después de tocar al animal o de limpiar la cucha.
- Si rescatás un animal de la calle. El Negro llegó hecho un trapo, con los ojos pegados. Primero veterinario, después todo lo demás. No lo metés con los tuyos sin control.
Si tenés dudas sobre qué enfermedades son de notificación obligatoria en Argentina, te dejo esta nota: SENASA actualiza las enfermedades notificables. Es útil saberlo, sobre todo si trabajás con animales o tenés varios.
Cuándo correr al veterinario (y cuándo no)
Esto es lo que más me preguntan y lo que más me importa dejar claro. No todo es urgencia, pero hay señales que no se negocian.
Corré al veterinario ya si ves:
- Vómitos o diarrea con sangre, o que no paran en 24 horas.
- Decaimiento fuerte, el animal no se levanta, no responde.
- Fiebre alta (el veterinario te enseña a reconocerla, no la midas de oído).
- Convulsiones, temblores, cambios de comportamiento bruscos.
- Dificultad para respirar, encías muy pálidas o azuladas.
- Herida de mordedura de un animal desconocido o de la calle.
- Contacto con un animal sospechoso de rabia.
Consultá en el día, sin pánico, si ves:
- Cambio de apetito o de sed sostenido varios días.
- Se rasca más de lo normal, se lame una zona, pierde pelo.
- Se esconde, está más quieto, no quiere jugar como siempre.
- Peso que sube o baja sin que hayas cambiado la comida.
Esto lo resolvés mirando, no entrando en pánico. Si tenés la duda, al veterinario. Pero esto te ayuda a saber cuándo.
Lo que me saca de quicio
Dos cosas, y las digo fuerte.
Una: saltarse la vacuna antirrábica ‘porque mi perro no sale’. La rabia no pregunta si tu perro sale o no. Pregunta si hay un murciélago, un gato callejero, un zorro. Y la vacuna es barata, anual y obligatoria. No hay excusa.
Dos: darle carne cruda al perro ‘porque es más natural’ sin ningún control sanitario. Ojo, no estoy en contra de las dietas crudas bien formuladas. Estoy en contra de improvisar con la comida de un animal y de la salud de la familia. La salmonela y la listeria no son un chiste, y ya hubo retiros de alimento crudo por eso. Si vas a dar crudo, hacelo con criterio veterinario y con protocolo de higiene. Si no, no.
Lo que aprendí mirando
Cuando era chica, con mi tía Marta levantamos de la calle a Nena, una perra atropellada que nadie quería tocar. La cuidamos meses. Y en esos meses aprendí lo que hoy sostengo: casi todo lo grave se previene mirando a tiempo, no curando tarde y a las apuradas. Nena vivió quince años conmigo. Se fue vieja y tranquila. Y esa idea, la de mirar antes que medicar, es la que me hace escribir estas notas.
La guía de FAO, OIE y OMS es un paso enorme a nivel países. Pero el paso chiquito, el que sí está en tus manos, es este: carnet al día, antiparasitario al día, peso anotado, ojos abiertos. Lo barato de hoy es la urgencia que te ahorrás mañana.
¿Qué es el enfoque ‘Una sola salud’?
Es una forma de trabajar que junta la salud de las personas, la de los animales y la del ambiente como si fueran una sola. FAO, OIE y OMS publicaron una guía conjunta para que los países lo adopten frente a las zoonosis.
¿Qué es una zoonosis?
Una enfermedad que puede pasar de un animal a una persona. Algunas también van de la persona al animal. Ejemplos: rabia, leptospirosis, toxoplasmosis, hidatidosis, salmonelosis.
¿Mi perro o gato me puede contagiar algo grave?
Con vacunas al día, antiparasitarios al día e higiene básica, el riesgo baja muchísimo. La clave no es alejar al animal, es ordenar lo de alrededor: carnet, desparasitación, cocina limpia, agua sin estancar.
¿Cada cuánto vacuno contra la rabia?
En Argentina la vacunación antirrábica es anual y obligatoria para perros y gatos, según el calendario oficial del SENASA. Tu veterinario te confirma la fecha exacta según el caso.
¿Si mi gato tiene toxoplasmosis me tengo que deshacer de él?
No. El contagio real casi siempre viene por carne mal cocida o verduras mal lavadas. Con higiene de la caja de arena (con guantes, todos los días) y cocina segura, el riesgo es manejable. Consultá a tu veterinario y a tu médico si estás embarazada.
¿Qué hago si encuentro un animal de la calle?
Primero veterinario, después todo lo demás. No lo mezcles con los tuyos sin control. El Negro llegó hecho un trapo y salió adelante, pero con paciencia y con profesional.
¿Cuándo es urgencia de verdad?
Sangre en vómitos o diarrea, decaimiento fuerte, convulsiones, dificultad para respirar, encías pálidas, mordedura de animal desconocido o contacto con sospechoso de rabia. Ahí se corre, no se espera.
Información general para acompañarte; el caso de TU mascota lo define siempre tu veterinario.
Salud preventiva y bienestar. Se crio entre rescatados con su tia Marta. Siempre deriva al veterinario.
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