Te voy a ser honesto: cuando leo una alerta de retiro de alimentos, lo primero que pienso no es en el alimento. Pienso en Laika, esa mestiza que tuve en entrenamiento y que destrozaba la casa cuando se quedaba sola. La dueña, desesperada, me llamó un domingo a la tarde. Cuando llegué, Laika estaba tirada en el patio, con la panza hinchada y los ojos vidriosos. No había comido nada raro, pero la dueña estaba convencida de que era un problema de conducta. No, no era conducta. Era una intoxicación. Por eso, cuando la FDA anuncia un retiro de una marca popular de alimento para perros por riesgo de salmonela, no es un tema menor. No es un problema de adiestramiento. Es un problema de salud, y va primero.
Qué pasó con el retiro de alimentos para perros
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) anunció retiros de una marca popular de alimento para perros por riesgo de salmonela. Así lo informó el Diario AS USA. La recomendación oficial es clara: los dueños deben revisar los lotes y evitar alimentar a sus mascotas con los productos afectados.
Acá no hay vueltas. Si tenés una bolsa de ese alimento, la tenés que revisar ya. No esperes a que tu perro se enferme para mirar el número de lote. La salmonela no es un juego: puede causar vómitos, diarrea, fiebre y, en casos graves, infecciones que requieren internación. Y ojo, porque no solo afecta al perro. La salmonela es una zoonosis: se transmite de animales a personas. Si tu perro come alimento contaminado y te lame la cara, el riesgo es para toda la familia.
Qué hacer hoy si tenés ese alimento en casa
No te asustes, pero actuá. Esto no es para entrar en pánico, es para ponerse en movimiento. Mirá, el método es simple y lo podés hacer en cinco minutos:
- Revisá el lote: Buscá en la bolsa el número de lote y la fecha de vencimiento. Comparalo con la lista de lotes afectados que publicó la FDA. Si coincide, no lo uses.
- No lo tires a la basura así nomás: Si el alimento está contaminado, un perro callejero o un animal silvestre podría comerlo. Metelo en una bolsa cerrada y tiralo en un contenedor con tapa.
- Lavate las manos: Después de manipular el alimento, lavate bien las manos con agua y jabón. También lavá el plato del perro y cualquier superficie que haya tenido contacto con la comida.
- Observá a tu perro: Si ya le diste de ese alimento, prestá atención a los próximos días. Vómitos, diarrea, falta de apetito o decaimiento son señales de alerta. Si aparece cualquiera de esos síntomas, veterinario de inmediato.
- No mezcles alimentos: Si tenés dudas, no mezcles el alimento retirado con uno nuevo para “aprovecharlo”. No se aprovecha nada. Se descarta.
La salmonela y el vínculo con tu perro
Mirá, yo laburo con conducta canina, pero esto no es conducta. Es salud. Y acá va mi bronca de siempre: hay gente que cree que el alimento balanceado es infalible, que no se contamina, que es “seguro por definición”. No. El alimento procesado también puede fallar. Por eso existen los retiros. Por eso la FDA y la ANMAT acá en Argentina publican alertas. No es burocracia, es protección.
Esto me hace acordar a una nota que escribí hace un tiempo sobre el retiro de comida para perros y gatos en EE.UU. por salmonella y listeria. Y también pasó con otro retiro de comida para mascotas por salmonela y listeria. No es un caso aislado. Pasa. Y cuando pasa, lo único que te salva es estar atento.
El error que veo siempre en estos casos
El error más común es pensar “a mi perro no le va a pasar nada”. Ese es el mismo razonamiento que escucho cuando un dueño me dice que su perro tira de la correa y que “ya va a aprender solo”. No. No va a aprender solo. Y tu perro no es inmune a la salmonela solo porque es joven o porque está sano. La salmonela no discrimina.
El Húngaro, mi viejo maestro, decía que el perro no es malo, está confundido. Y con la comida es parecido: el alimento no es malo, está contaminado. Y la confusión la tenemos nosotros, los humanos, cuando no revisamos los lotes. Bajá un cambio, pero bajá un cambio con acción. Revisá la bolsa. Mirá el número. Hacelo ahora, no cuando tu perro ya esté vomitando.
Preguntas frecuentes sobre el retiro de alimentos
¿Qué es la salmonela y cómo afecta a mi perro?
La salmonela es una bacteria que puede causar gastroenteritis en perros. Los síntomas más comunes son vómitos, diarrea (a veces con sangre), fiebre, falta de apetito y decaimiento. En cachorros, perros mayores o con el sistema inmune debilitado, puede ser grave y requerir internación.
¿Cómo sé si mi alimento está afectado por el retiro?
Tenés que revisar el número de lote y la fecha de vencimiento en la bolsa y compararlos con la lista oficial de lotes afectados que publicó la FDA. Si coinciden, no lo uses. Si no encontrás la lista, entrá al sitio de la FDA o consultá con tu veterinario.
¿Qué hago si ya le di de ese alimento a mi perro?
No entres en pánico. Observá a tu perro de cerca durante los próximos días. Si aparece cualquier síntoma (vómitos, diarrea, decaimiento), llevá a tu perro al veterinario de inmediato. Si no tiene síntomas, probablemente esté bien, pero igual consultá con tu veterinario si tenés dudas.
¿La salmonela se transmite de mi perro a mí?
Sí. La salmonela es una zoonosis, lo que significa que puede transmitirse de animales a personas. Si tu perro comió alimento contaminado, puede eliminar la bacteria en sus heces y saliva. Lavate bien las manos después de tocar a tu perro, sus platos o sus heces.
¿Debo cambiar la marca de alimento de mi perro?
No necesariamente. Un retiro puntual no significa que toda la marca sea mala. Lo importante es revisar los lotes y seguir las recomendaciones de la FDA. Si preferís cambiar de marca, hacelo de forma gradual para no alterar el estómago de tu perro, pero consultá antes con tu veterinario.
Mi consejo de cierre
Esta semana, hacé una sola cosa: revisá la bolsa de alimento de tu perro. Mirá el lote. Mirá la fecha. Si no coincide con los lotes afectados, listo, tranquilo. Si coincide, descartalo y seguí los pasos que te di arriba. No es complicado. Es prevención.
Y acordate: el perro no te desobedece, no te entiende todavía. Pero la salmonela no entiende de excusas. Primero la salud, después el adiestramiento. Siempre.
Para casos de agresividad, miedo serio o cualquier duda sobre la salud de tu perro, consultá con un veterinario etólogo o un profesional en persona.
Conducta y adiestramiento con refuerzo positivo. Aprendio de un viejo guia canino.
Mas sobre Diego Sosa
