La primera vez que escuché esa tos en mi casa fue con Nena. Un ruido seco, como si tuviera algo atragantado, pero no. Se me heló la sangre. Llamé a mi tía Marta y me dijo: “tranqui, nena, mirá primero. Si come, bebe y está alerta, no es urgencia. Pero si deja de comer o respira con la boca abierta, corré.” Así aprendí que la tos de las perreras suena feo, pero la mayoría de las veces se maneja en casa con paciencia y observación. Acá te cuento lo que a mí me sirvió, sin vueltas.
¿Qué es la tos de las perreras y cómo la reconocés?
Es una traqueobronquitis infecciosa, como un resfrío fuerte pero con tos de ganso. La causa un montón de virus y bacterias (Bordetella bronchiseptica es la más común). Se contagia donde hay muchos perros juntos: pensiones, parques, peluquerías. El síntoma rey es esa tos seca y repentina, como si el perro quisiera vomitar algo pero no sale nada. A veces termina con un arcada y un poco de espuma blanca. Si el perro está comiendo, bebiendo y con energía, no es urgencia. Si además tiene fiebre, mocos verdes o deja de comer, ahí sí hay que ir al veterinario.
Tratamiento que a mí me funcionó (siempre con el visto del vet)
Lo primero: no le des jarabes para la tos humana. Muchos tienen paracetamol o codeína, que son tóxicos para los perros. Lo que a mí me recomendaron (y usé con Nena y con un perro de la Tere) es:
- Reposo absoluto: nada de paseos largos, ni juegos bruscos. El aire frío y el ejercicio empeoran la tos. Diez días de tranquilidad, como cuando vos tenés bronquitis.
- Humedad en el ambiente: poné un humidificador o llevá al perro al baño mientras te duchás con agua caliente (sin que se queme, obvio). El vapor afloja la tos.
- Miel (solo si el vet lo autoriza): una cucharadita chica, una o dos veces al día, calma la irritación de la garganta. Pero ojo: no en cachorros menores de un año ni en perros con diabetes.
- Antiinflamatorios y antibióticos: solo si el veterinario los receta. A veces la tos es viral y los antibióticos no sirven; otras veces hay infección bacteriana secundaria y hacen falta. No te automediques.
En casa, lo que más me sirvió fue mantenerlo abrigado, en un lugar sin corrientes, y ofrecerle agua fresca todo el tiempo. Si el perro come bien, no te preocupes por el apetito; si deja de comer, llamá al vet.
¿Cuándo es urgencia y tenés que correr?
Esto es lo que no negocio: si el perro tiene dificultad para respirar (respira con la boca abierta, las encías se ponen azules o grises), si deja de comer o beber por más de 24 horas, si tiene fiebre (más de 39,5°C), si la tos dura más de dos semanas o si hay moco verde o sangre. Ahí no hay que esperar: al veterinario de urgencia. La tos de las perreras puede complicarse a neumonía si no se controla.
Prevención: lo barato de hoy es la urgencia que te ahorrás mañana
La vacuna contra la Bordetella (tos de las perreras) existe y se aplica por vía intranasal o inyectable. No es obligatoria como la antirrábica, pero si tu perro va a pensiones, parques o peluquerías, te recomiendo ponerla. La primera vez que vacuné a Nena fue después de que se enfermara; desde entonces, nunca más. También ayuda mantener al día las vacunas obligatorias y el control de parásitos, porque un perro sano se recupera más rápido.
Lo que aprendí con la Tere y su perra
La Tere vino a casa con la perra tosiendo, asustada. Me dijo: “le compré un jarabe para la tos de la farmacia, pero no para.” Casi me agarra un patatús. Le expliqué que eso podía hacerle mal, que lo dejara, y la mandé al veterinario. El vet le recetó un antiinflamatorio y reposo. A los diez días, la perra estaba como nueva. La Tere aprendió que no todo lo que venden en la farmacia sirve para los bichos.
¿La tos de las perreras se contagia a los humanos?
No, es específica de perros. Pero puede contagiarse a otros perros hasta dos semanas después de que los síntomas desaparezcan. Mantené a tu perro alejado de otros durante ese tiempo.
¿Puedo darle miel a mi perro para la tos?
Solo si el veterinario lo autoriza y el perro tiene más de un año. Una cucharadita chica, una o dos veces al día, puede calmar la irritación. No en cachorros ni en perros con diabetes.
¿Cuánto dura la tos de las perreras?
Entre una y tres semanas. Si dura más de dos semanas o empeora, consultá al veterinario.
¿La vacuna es obligatoria?
No es obligatoria como la antirrábica, pero es muy recomendable si tu perro socializa con otros perros en parques, pensiones o peluquerías.
¿Puede complicarse?
Sí, puede derivar en neumonía, sobre todo en cachorros, perros viejos o con sistemas inmunes débiles. Por eso es clave observar y no esperar si hay signos de alarma.
La tos de las perreras suena feo, pero con observación y cuidados en casa, la mayoría de los perros se recuperan solos. Si tenés dudas, al veterinario. Pero esto te ayuda a saber cuándo. Y como siempre: el bicho no habla, vos tenés que mirar.
Información general para acompañarte; el caso de TU mascota lo define siempre tu veterinario.
