El otro día vino la hija de la Tere, Martina, con un conejo enano recién comprado en una feria. Lo tenía en una jaulita chica, con alpiste de loro y una botellita de esas que gotean. “¿Está bien así?”, me preguntó. Mirá, le dije, el conejo no es un peluche que se mantiene solo. Si no sabés lo que estás haciendo, en tres meses estás en el veterinario de urgencia. Y no es culpa tuya: nadie te explica. Por eso escribo esto.
Lo primero: el conejo no es un roedor, es un lagomorfo
Suena a chiste, pero no lo es. Los conejos tienen una digestión distinta, unos dientes que crecen toda la vida y un sistema nervioso que se descompensa si lo manejás mal. No le des comida de hámster ni lo dejes sin heno. El heno (de pasto, no de alfalfa para adultos) es el 80% de su dieta. Sin heno, los dientes se le alargan, el intestino se le para y se muere. Posta.
La jaula: más grande de lo que pensás
La jaulita de la feria es para transportarlo, no para vivir. Un conejo enano necesita mínimo 4 veces su tamaño estirado para moverse, pararse en dos patas y dar tres saltos. Si no tenés espacio para eso, mejor no tengas conejo. Y sí, necesita salir a correr al menos 4 horas por día, supervisado. Los cables a la altura del conejo son un peligro: los muerden y se electrocutan. Poné protectores o levantá los cables.
La alimentación: heno, verduras y poco balanceado
El heno de pasto (timothy, avena, pasto de campo) es la base. Las verduras de hoja verde oscuro (acelga, espinaca, rúcula, perejil) van todos los días, lavadas y secas. La zanahoria y la fruta son golosinas, una o dos veces por semana, porque tienen mucho azúcar. El balanceado comercial para conejos (no el de cobayo ni el de hámster) se da en poca cantidad: una cucharada sopera por día. Si le das mucho, engorda y deja el heno. Y el sobrepeso en un conejo es una condena: no puede limpiarse, le salen moscas, se muere.
El agua: siempre fresca, en bebedero o plato pesado
La botellita de esas que gotean no es ideal: muchos conejos no aprenden a usarla y se deshidratan. Mejor un plato de cerámica pesado que no vuelquen. Cambiá el agua dos veces por día, que el conejo es delicado con las bacterias.
La revisada semanal (sí, como con perros y gatos)
Una vez por semana, ponelo en una mesa con toalla y revisale: ojos (sin legañas), orejas (sin costras ni suciedad oscura), nariz (sin mocos), dientes (los de adelante no deben estar torcidos ni largos), uñas (si hacen clic en el piso, hay que cortarlas), y el culo (sin diarrea ni suciedad pegada). Si el culo está sucio, es señal de que algo anda mal en la dieta o en la salud. Anotalo con fecha en tu libreta, como hago yo.
Las señales de alarma: cuándo correr al veterinario
Los conejos esconden el dolor hasta que ya no pueden más. Si ves cualquiera de estas señales, no esperes: no come ni bebe en 12 horas, no hace caca (las bolitas tienen que ser muchas y parejas), está decaído, se rechina los dientes (signo de dolor), tiene la panza hinchada o dura, respira con la boca abierta, o se cae de costado y no se para. Esto último es urgencia máxima: puede ser un parásito llamado Encephalitozoon cuniculi o un problema neurológico. Llamá al veterinario de animales exóticos (no todos atienden conejos) y andá ya.
La vacunación y desparasitación: no te la saltes
En Argentina hay dos enfermedades virales que se previenen con vacuna: la mixomatosis y la enfermedad hemorrágica del conejo (RHD). La vacuna es anual y la aplica un veterinario de exóticos. No existe vacuna casera ni remedio de yuyos. La desparasitación externa (pulgas, ácaros) se hace con productos específicos para conejos, nunca los de perro o gato. Consultá con tu vet. Y ojo: los conejos también pueden tener parásitos internos, sobre todo si comen pasto del suelo. Una muestra de materia fecal al año alcanza.
El calor: el enemigo número 1 en Córdoba
Los conejos no transpiran, no jadean bien y se mueren de golpe de calor a los 30°C si no tienen sombra y agua fresca. En verano, poné una botella de agua congelada envuelta en un trapo en la jaula, y asegurate de que esté en un lugar fresco y ventilado. Si lo ves con las orejas muy rojas y calientes, mojale las orejas con agua fresca (no fría) y lleválo al veterinario.
FAQ: lo que siempre preguntan
¿Puedo tener un conejo enano suelto por la casa?
Sí, pero con supervisión y después de conejizar la casa: cables levantados, plantas tóxicas fuera del alcance (lirios, hiedra, potus), y sin huecos donde se pueda meter y quedar atascado. No lo dejes solo toda la noche suelto.
¿Se lleva bien con perros y gatos?
Depende del carácter de cada animal. Nunca los dejes solos sin supervisión al principio. Un perro con instinto de caza puede lastimarlo sin querer. Un gato puede estresarlo. Presentalos de a poco, con el conejo en su jaula primero.
¿Necesita otro conejo para no estar solo?
Los conejos son animales sociales y viven mejor en pareja (castrados, para evitar crías). Si lo tenés solo, necesitás dedicarle tiempo todos los días. Pero ojo: dos conejos del mismo sexo pueden pelearse si no están castrados.
¿Cada cuánto hay que cortarle las uñas?
Cada 4 a 6 semanas, aproximadamente. Si ves que las uñas se enganchan en la tela o hacen ruido al caminar, es momento. Pedile al veterinario que te muestre cómo hacerlo sin lastimar el vaso sanguíneo (la vena que se ve por transparencia).
¿Puede comer pan o galletitas?
No. El pan, las galletitas, los cereales de desayuno y cualquier cosa con harina o azúcar le hacen mal. Su sistema digestivo no está preparado para eso. Heno, verduras y agua. Nada más.
Lo que aprendí con el Negro (el gato que llegó del patio) y aplico a los conejos
El Negro llegó con los ojos pegados, flaco y lleno de parásitos. Lo primero que hice fue no apurarme a darle de comer de todo. Le ofrecí agua, después un poco de comida liviana, y lo dejé quieto. Con los conejos es igual: cuando llegan a casa, estresados por el cambio, no los llenes de golosinas ni los bañes. Dejalos en un lugar tranquilo, con heno y agua, y que se adapten solos. La primera semana, solo mirá. Si come, hace caca y se mueve, está bien. Si no, al veterinario.
Información general para acompañarte; el caso de TU mascota lo define siempre tu veterinario.
