Hoy me levanté con el teléfono lleno de mensajes. Mi tía Marta, que a las 7 ya había leído todo, me mandó un audio: “¿Viste lo del queso? Mirá que con la heladera no se jode”. Y tiene razón. Las autoridades sanitarias ANMAT y SENASA detectaron la bacteria Listeria monocytogenes en un queso de pasta blanda de consumo masivo. Identificaron el lote afectado y ya emitieron recomendaciones para evitar riesgos. La noticia la cubrió Infobae y acá te cuento lo que tenés que saber, sin vueltas.
¿Qué pasó exactamente?
Según la información publicada por Infobae, ANMAT y SENASA alertaron sobre la presencia de Listeria monocytogenes en un queso de pasta blanda. Se identificó el lote afectado y se dieron recomendaciones para evitar riesgos. Esto no es un rumor de WhatsApp: es un alerta oficial de los organismos que controlan lo que comemos.
¿Qué es la Listeria y por qué debería importarme?
La listeriosis es una infección que puede ser grave, sobre todo en personas con defensas bajas, embarazadas, bebés y adultos mayores. Los síntomas incluyen fiebre, dolores musculares, náuseas y diarrea. En casos más serios, puede afectar el sistema nervioso. No es para entrar en pánico, pero sí para actuar con cuidado.
¿Qué hago si tengo ese queso en la heladera?
Primero: revisá el lote. La información del lote afectado está disponible en los comunicados de ANMAT y SENASA. Si coincide, no lo consumas y desechalo de forma segura. Segundo: si ya lo comiste y no tenés síntomas, no te preocupes de más. Pero si sos parte de un grupo de riesgo y tenés síntomas, consultá al médico. Tercero: limpiá bien la heladera donde estaba el queso, porque la bacteria puede sobrevivir en superficies frías.
Esto me hace acordar a algo que pasó con la comida de perros y gatos
No es la primera vez que hablamos de Listeria en este blog. El año pasado, la FDA retiró comida para perros y gatos en Estados Unidos por contaminación con salmonella y listeria. Te conté todo acá, porque la prevención es la misma: mirar los lotes, no confiarse y mantener la cadena de frío.
¿Y esto tiene algo que ver con mis mascotas?
Indirectamente, sí. La Listeria es una bacteria que puede estar en alimentos crudos o mal manipulados. Si en tu casa le das dieta BARF o alimentos crudos a tu perro o gato, la higiene es clave. Las zoonosis —enfermedades que pasan de animales a personas y viceversa— están en aumento. La OMSA ya alertó el año pasado sobre el aumento de zoonosis en Argentina. Te lo conté en esta nota. No es para asustarse, es para estar atentos.
Lo que yo haría en casa
Mirá, yo tengo en la heladera la foto de Nena y al lado los teléfonos de urgencia. Pero también tengo una libreta donde anoto los lotes de los alimentos que compro, sobre todo los perecederos. No es obsesión: es que cuando hay un alerta como este, saber si el lote que compré está afectado me ahorra tiempo y preocupación. Te recomiendo lo mismo: guardá los números de lote de los quesos, fiambres y lácteos que comprás, al menos por unos días.
FAQ: lo que seguro te estás preguntando
¿Qué es Listeria monocytogenes?
Es una bacteria que puede causar listeriosis, una infección que se contrae al consumir alimentos contaminados. Es más peligrosa en personas inmunocomprometidas, embarazadas, recién nacidos y adultos mayores.
¿Cómo sé si el queso que compré está afectado?
Revisá el lote en el envase y comparalo con la información publicada por ANMAT y SENASA. Si coincide, no lo consumas.
¿Qué hago si ya comí el queso?
Si no tenés síntomas, no te preocupes. Si pertenecés a un grupo de riesgo y tenés fiebre, dolores musculares o problemas digestivos, consultá a tu médico.
¿La Listeria afecta a mis mascotas?
Puede, pero es más común en humanos. Si le das alimentos crudos a tu mascota, mantené las mismas medidas de higiene que para tu propia comida.
¿Cómo limpio la heladera si estuvo el queso contaminado?
Lavá las superficies con agua caliente y detergente, y después pasá una solución de agua con lavandina (una cucharada de lavandina por litro de agua). Secá bien.
El empujón final
No entres en pánico, pero actuá con cuidado. Revisá el lote, limpiá si hace falta y, si tenés dudas, consultá al médico o al veterinario según corresponda. Esto lo resolvés mirando, no entrando en pánico. Y como siempre: el bicho no habla, vos tenés que mirar. En este caso, el queso tampoco habla, pero el lote sí.
Información general para acompañarte; el caso de TU mascota lo define siempre tu veterinario.
Salud preventiva y bienestar. Se crio entre rescatados con su tia Marta. Siempre deriva al veterinario.
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