La Tere, mi vecina, me llamó un sábado a la tarde. “Camila, la Negra no quiere comer, está como apagada”. La Negra es su perra, una mestiza de 8 años que siempre fue un tractor. Cuando llegué, la encontré echada en el patio, con los ojos medio cerrados y la panza un poco dura al tacto. Le pregunté a la Tere cuándo había sido la última vez que hizo pis. “No sé, ayer capaz”. Le pedí que la llevara al veterinario de urgencia. Era una torsión de vejiga. Llegaron justo. Esa noche, mientras esperaba noticias, pensé en cuántas veces pasa lo mismo: una señal chiquita que nadie mira a tiempo.
Por eso escribo esta guía. No es un manual de terror ni un reemplazo del veterinario. Es lo que aprendí mirando, anotando y preguntando durante años. Acá te cuento lo que necesitás saber para cuidar a tu perro o gato en Argentina, con datos concretos, fuentes reales y mi experiencia de barrio.
Lo primero: la revisada de cinco minutos
Una vez por semana, poné a tu bicho en un lugar tranquilo y revisale esto:
- Ojos: sin legañas espesas ni color amarillento. El blanco del ojo tiene que ser blanco, no rojo ni amarillo.
- Oídos: sin olor fuerte, sin cera oscura en exceso. Si se rasca mucho o sacude la cabeza, algo pasa.
- Encías: rosadas y húmedas. Si están pálidas, pegajosas o muy rojas, es señal de alerta.
- Panza: blanda al tacto. Si está dura o hinchada, y el bicho no quiere que se la toquen, corré al veterinario.
- Patas y uñas: sin heridas, sin hinchazón entre los dedos. Las uñas no tienen que hacer clic contra el piso.
- Peso: una vez por mes, en la balanza de la cocina. Anotalo. El sobrepeso se ve primero en el número que en el lomo.
Esto no es obsesión. Es que el bicho no habla, y lo único que tenemos es mirarlo. La mayoría de las urgencias caras que vi se podían agarrar antes con esta pavada de cinco minutos.
Vacunas: el calendario que no podés saltarte
Según el SENASA y las guías de la WSAVA, las vacunas obligatorias en Argentina para perros son: la antirrábica (una vez al año, obligatoria por ley) y la polivalente (que cubre moquillo, parvovirus, hepatitis, leptospira y parainfluenza). Para gatos: la antirrábica y la trivalente (panleucopenia, calicivirus y rinotraqueítis).
Escucho seguido: “Mi perro no sale, no necesita vacunas”. Mirá, el moquillo y el parvovirus viajan en el polvo, en la suela de tus zapatos, en la ropa. No es joda. Además, la rabia sigue circulando: en 2025 hubo brotes en murciélagos en Tandil y Rawson, y se activó vacunación de urgencia. No te la juegues.
El esquema básico: cachorros reciben la primera dosis de polivalente a las 6-8 semanas, con refuerzos cada 3-4 semanas hasta las 16 semanas. La antirrábica se da a los 4 meses y después todos los años. Adultos: refuerzo anual de ambas. Si perdés el carnet, consultá a tu veterinario para retomar el esquema. Acá te dejo la guía completa con las edades exactas.
Parásitos: pulgas, garrapatas y lo que no se ve
En Córdoba, con el calor serrano, pulgas y garrapatas son un problema todo el año, pero explotan en verano (diciembre a marzo). La prevención es más barata que el tratamiento: una pipeta o pastilla mensual cuesta menos que una consulta de urgencia por una dermatitis alérgica o una anemia por pulgas.
Los parásitos internos (lombrices, anquilostomas, tenias) también son comunes. Las guías de la WSAVA recomiendan desparasitar cada 3 meses en adultos, y mensual en cachorros hasta los 6 meses. En zonas con leishmaniasis, como el norte argentino, hay que sumar collares repelentes o vacunas específicas. La leishmaniasis es grave y se previene.
Señales de alarma: si tu perro se arrastra en el piso (como si limpiara el culo), si ves segmentos blancos como arroz en la caca o alrededor del ano, o si el bicho pierde peso pero come igual, puede tener parásitos. En esta nota te cuento más señales y cómo prevenir.
Alimentación: lo que entra en el plato
No hay una sola respuesta. Depende de la edad, el tamaño, la actividad y la salud de cada bicho. Lo que sí te digo: no experimentes con dietas de Facebook. La comida de un animal no se prueba de oído.
Si elegís balanceado, buscá marcas que cumplan con los estándares de la WSAVA (las que hacen estudios de alimentación a largo plazo, no solo análisis de nutrientes). En Argentina, las marcas recomendadas por veterinarios suelen ser Royal Canin, Hill’s, Eukanuba y Purina Pro Plan. Acá comparo las mejores opciones.
Si preferís comida casera, tiene que ser formulada por un veterinario nutricionista. No alcanza con darle pollo y arroz toda la vida: necesitan calcio, vitaminas y un equilibrio de nutrientes. Te dejo recetas fáciles y seguras.
Y ojo con el sobrepeso. “Está gordito porque es feliz” es mentira. Un gordito vive menos, tiene más problemas de cadera, de corazón y de diabetes. Si no le sentís las costillas al pasar la mano, está pasado de peso. Bajale la ración y consultá al vet.
El agua y el pis: dos termómetros que no fallan
Un cambio en la cantidad de agua que toma o en la frecuencia de pis es de las primeras señales de enfermedad. Si tu perro o gato empieza a tomar mucho más agua de lo normal (polidipsia), puede ser diabetes, enfermedad renal o infección uterina (piómetra). Si toma menos, puede ser dolor, fiebre o deshidratación.
Anotalo. Si ves que el patrón cambia por más de un día, consultá. No esperes a que el bicho se descompense.
Cuándo correr al veterinario (y cuándo no)
Esto es lo que más preguntan. Acá va mi lista:
- Urgencia (corré ya): dificultad para respirar, sangrado que no para, convulsiones, golpe de calor (jadeo excesivo, encías rojas, tambaleo), panza dura e hinchada, vómitos o diarrea con sangre, no poder hacer pis, accidente o caída.
- Consultá en el día: dos o más vómitos en 24 horas, diarrea que no para, fiebre (más de 39°C en perros, más de 38.5°C en gatos), ojo cerrado o con pus, cojera que no mejora en un par de horas, pérdida de apetito de más de un día.
- Control de rutina: una vez al año para adultos sanos, dos veces al año para mayores de 7 años o con enfermedades crónicas. Ahí se hacen análisis de sangre, chequeo dental y se actualizan vacunas.
Si tenés la duda, al veterinario. Pero esto te ayuda a saber cuándo. Lo barato de hoy es la urgencia que te ahorrás mañana.
El baño y la higiene: sin exagerar
Los perros no necesitan bañarse todas las semanas. Una vez por mes está bien, salvo que se revuelquen en algo asqueroso. Usá shampoo específico para perros (el pH de la piel es distinto al nuestro). Los gatos, salvo que estén muy sucios o tengan problemas de piel, no necesitan baño: se limpian solos.
El cepillado, en cambio, es clave: reduce el pelo muerto, evita nudos y bolas de pelo en gatos, y es un momento para revisar la piel. Acá te cuento mi experiencia con el baño en departamento.
Señales de alarma que no podés ignorar
- Vómito de espuma blanca: puede ser gastritis, pero también obstrucción o pancreatitis. Te explico qué hacer acá.
- Tos persistente: puede ser tos de las perreras (muy contagiosa), pero también problemas cardíacos o respiratorios. Mi experiencia con el tratamiento.
- Esconderse o estar apático: en gatos es señal clásica de dolor o enfermedad. En perros, también. Si tu bicho no te recibe en la puerta o no se mueve de su cama, prestá atención.
- Cambio en el apetito o en el peso: si come menos o más de lo normal, o si baja o sube de peso sin motivo, algo pasa.
El gato es otro mundo
Los gatos no son perros chiquitos. Ocultán el dolor hasta que ya no pueden más. Si tu gato deja de comer, puede desarrollar lipidosis hepática en pocos días (una enfermedad grave del hígado). No esperes. Si no come por más de 24 horas, al veterinario.
La panleucopenia felina (moquillo del gato) es altamente contagiosa y mortal. Acá te cuento las señales y cómo prevenirla. Y si tu gato rechaza el balanceado, no te desesperes: acá te doy tips que funcionaron en casa.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tengo que desparasitar a mi perro?
Según las guías de la WSAVA, cada 3 meses en adultos, y mensual en cachorros hasta los 6 meses. Si vive en zona con leishmaniasis o pulgas, consultá a tu vet por un esquema más frecuente.
¿Mi perro puede comer comida casera todos los días?
Sí, pero tiene que estar formulada por un veterinario nutricionista. No es solo pollo y arroz: necesita calcio, vitaminas y un equilibrio de nutrientes. Si no, se desbalancea.
¿Es obligatoria la vacuna antirrábica en Argentina?
Sí, por ley nacional. Se aplica una vez al año en perros y gatos a partir de los 4 meses. El SENASA la exige y hay campañas gratuitas en todo el país.
¿Cada cuánto baño a mi perro?
Una vez por mes está bien, salvo que se ensucie mucho. Usá shampoo para perros. Los gatos no necesitan baño, salvo indicación del veterinario.
¿Qué hago si mi perro vomita espuma blanca?
Si es una sola vez y el perro está bien, observá. Si se repite, si hay sangre, si el perro está decaído o si no come, consultá al veterinario. Puede ser gastritis, obstrucción o pancreatitis.
¿Cómo sé si mi gato tiene dolor?
Los gatos esconden el dolor. Señales: se esconde, no come, no se deja tocar, bufa o gruñe, cambia su postura (jorobado), deja de usar el arenero. Si ves algo raro, al vet.
¿Puedo darle polenta a mi perro?
Sí, cocida y sin sal, como parte de una dieta balanceada. Pero no es un alimento completo. Acá te cuento mitos y verdades.
Mirá, cuidar a un animal no es difícil: es cuestión de mirar, anotar y no esperar a que sea tarde. Arrancá con la revisada de cinco minutos de esta semana. Pesalo. Fijate cómo tiene los ojos y las encías. Si ves algo raro, consultá. Y si está todo bien, felicitá a tu bicho de mi parte.
Información general para acompañarte; el caso de TU mascota lo define siempre tu veterinario.
